domingo, 21 de febrero de 2016

Billete a la corrupción

Según el Banco Central Europeo (BCE), el 56% de los/as ciudadanos de Europa nunca han tocado un billete de 500€. Si los empresarios tampoco lo consideran interesante para las transacciones económicas, y cada vez se imponen más los medios de pago electrónico entre los consumidores, ¿qué sentido puede tener que más del 30% del valor de los euros en circulación tengan la forma de dichos billetes? Esta pregunta permanece sin respuesta desde el mismo momento de su creación, hace ya más de catorce años. Las advertencias al respecto de organismos en contra del fraude, así como de cuerpos policiales, han sido menospreciadas.


Se da por supuesto que el BCE aceptó una petición de países como Alemania, Holanda y Austria, donde reclamaban un billete de alto valor debido a que "era parte de su cultura monetaria". Nació así el billete de 500€, solo superado en el mundo por el de 1.000 francos suizos (909€) y el de 10.000$ de Singapur (66.357€).

Ya en los albores de su nacimiento, algunas voces pronosticaron que se convertiría en una sabrosa divisa para los/as delincuentes, y no hubo que dejar transcurrir demasiado tiempo para detectar su uso extensivo entre los narcotraficantes colombianos. Había alguna razón de peso: un millón de euros en billetes de 500€ pesan en torno a 2'2 kilogramos, ocupando un volumen aproximado de tres litros y pudiendo caber, por ejemplo, en un bolso mediano.

Fueron tantas las operaciones en aduanas y en aeropuertos, que a nadie le sorprendió que, en el año 2010, el Banco de Inglaterra recomendara a las entidades no distribuirlos; ya que, según informes policiales, el 90% de estos billetes en el Reino Unido estaban en manos de organizaciones criminales. El último informe de Europol llega a una conclusión parecida: no todo su uso es delictivo, claro, pero está acreditado que todas las organizaciones delictivas lo tienen como su divisa favorita.


Las unidades policiales fueron sumando experiencias:

En el pasado año 2006, tras el descubrimiento de una enorme estafa financiera en España con cientos de miles de afectados (Fórum Filatético y Afinsa), la policía entró en el chalé de uno de los imputados y, además de hallar una discoteca privada y algunas obras de arte, descubrió tras un falso tabique una bolsa con doce millones de euros en billetes de 500. Aquello fue un récord, pero no el único.

En Portugal, la detención de un general del ejército angoleño que había creado una fundación en Lisboa con intenciones poco claras, permitió encontrar en uno de sus apartamentos un paquete con ocho millones de euros, naturalmente también en billetes de 500.

Unas tras otras se sucedían operaciones con resultados parecidos; hasta la más reciente Operación Emperador, también en España, y dirigida por el chino Gao Ping, donde se blanquearon entre 800 y 1.200 millones de euros en cuatro años. La fase del lavado era muy sencilla: los chinos sacaban el dinero de España en sus viajes hacia China para visitar a la familia.


Por continuar con el caso español, los datos evidencian cómo a los años dorados del ladrillo (el 26'68% de los billetes de 500€ en circulación en Europa en enero del año 2007) siguió una evidente caída. Pero ahora se observa otro dato singular: el 79'36% del valor de los billetes en circulación en España corresponden a los de 500€ y 200€, un incremento sin igual en otros países de la eurozona. La cuestión es que, por efecto de la crisis, además de atractivo para los/as delincuentes, el billete de 500€ se está convirtiendo en un valor refugio para la economía sumergida (guardar el dinero en casa aparece como una opción cada vez más utilizada).

Como consecuencia de todo esto, y sumando la creencia de que dichos billetes han podido llegar a financiar al terrorismo yihadista, la Unión Europea (UE) tiene la firme intención de retirar su circulación. Personalmente espero que así se haga, aunque todos/as sabemos que del dicho al hecho hay un trecho.

sábado, 13 de febrero de 2016

Política

En la filosofía medieval aprendimos a que la política se encontraba normalmente por debajo de la ética. El comportamiento individual y las leyes naturales debían de guiar nuestras acciones hasta el punto se llegar a corromper nuestras emociones. Digamos que era una época en la que muy pocos podían dejarse llevar por las pasiones. No como ahora.

Para las personas que nos gusta la acción política, el contexto actual es muy bonito. Lleva a la misma hasta su propia base, que se cimienta en el diálogo y en su resultante entendimiento. Un contexto en el que la retórica (el arte de persuadir) ha de estar a la altura. No obstante, también se encuentra teñido de contradicciones y de opacidades que nada le benefician.


A menudo, quienes acceden al poder declaran que no lo deseaban, que se han plegado a tal sacrificio por responsabilidad, que no podían sustraerse de dicho deber, etcétera. Sorprende ciertamente que se crean dotados de la suficiente fuerza de alma para ejercer el dominio, cuando carecen de la misma para rechazarlo. Porque lo cierto es que nadie ha sido jamás constreñido para gobernar, sino todo lo contrario: muchos, a lo largo de la historia, han llegado a poner en juego su vida y la de los demás para hacerlo.

Tan sobrados andamos de politicones como menesterosos de genuinos. Politiquear es un verbo que se conjuga poco, si bien no por falta de ocasiones. Esta degeneración del arte de la política consiste en contactar con la realidad a través de estímulos sensacionalistas. La improductividad de ese ejercicio lleva al politicón a percibirse como limosnero del azar, y a buscar legitimidad en lo impredecible del resultado.

Si el azar es el árbitro de todo, es legítimo autoconcederse indulgencia por la personal impotencia. Él se sospecha a sí mismo como un placebo inocuo. Sus decretos son un expediente de compasión cuya única finalidad es la eventual eficacia en sugestionar al administrado, haciéndole creer que hay remedios para su dolencia y voluntad de administrárselos.

Hay algo de lúcido en ella, pues es cierto que las sociedades no se cambian por decreto. Es un sistema complejo que, si bien puede ser remodelado, escapa a la mera decisión consciente de los/as individuos. La historia universal enseña que sus epifanías son hijas de al menos tres madres: la causalidad, el azar y la libertad humana. Domesticar a la primera y a la última para neutralizar a la segunda. Si el poder es su herramienta, el pensamiento y la acción han de ser su séquito.


Todos los hombres y todas las mujeres tienen dos manos, pero no todos tienen el don de esculpir. Todos pueden pensar y actuar en aquel ágora que existía en la Antigua Grecia, pero no todos están dotados para entender la política. El poeta Friedrich Hölderin dijo: "lo que ha hecho siempre del Estado un infierno en la Tierra ha sido precisamente el intento del hombre de convertirlo en su Cielo", y por lástima tengo que estar de acuerdo.

En mi humilde opinión, toda interpretación es un ejercicio de subjetividad nacido del íntimo diálogo entre el sujeto y la obra. Lo bueno no se destruye con la crítica, sino que lo convierte más y más en sí mismo. Y lo malo no es siempre tan malo, sino en demasiadas ocasiones nuestro propio ejemplo: "exactamente los mismos defectos que al aparecer en las funciones del Estado atribuimos a la vieja política, los encontramos en todas las operaciones privadas de los ciudadanos. La economía de los particulares adolece de los mismos vicios que las finanzas públicas. La incompetencia del ministro y del parlamentario, su arbitrariedad y su caciquismo, reaparecen en el ingeniero, en el intelectual, en el agricultor, en el catedrático, en el médico, en el escritor, etcétera". Palabras del filósofo José Ortega y Gasset.


En definitiva, el político es una persona con una vocación y unas capacidades determinadas; pero no es alguien diferente al resto, sino del mismo barro. Lo cual convierte a la propia política también en barro. "Aquel de ustedes que esté libre de pecado, que tire la primera piedra", dijo el apóstol Juan. Antes de terminar la frase, hoy en día todos los demagogos ya la habrían lanzado.

Despediré este texto, que habla de la naturaleza humana, con unas palabras del escritor Francisco de Quevedo: "nadie merece el buen nombre de ministro u hombre de Estado, sino el que nunca con deslealtad ofendió el lustre de su nombre y reputación, el que tiene perfecta noticia de los hombres, de los negocios y de las tierras, el que en todos los casos que pueden suceder está advertido, y no tiene a los demás por ignorantes: el que no presume de saberlo todo ni lleva las cosas siempre por su camino, si bien no se desvía un punto del bueno y verdadero; cuyo parecer carece de ordinario de todo lo que huele a lisonja o cobarde servidumbre; el que no antepone su interés al bien público, ni determina con enojo, interés o ira, o precipitación, cuatro peligrosos escollos donde se suelen abrir los entendimientos más vivos e irse a fondo; al fin el que tiene orden en sus discursos, juicio en sus escritos, entereza en sus pareceres, constancia y secreto en lo que se le encarga, diligencia y fidelidad en lo que determina. Y estas cosas todas piden no solo ingenio, buen natural y una viva fuerza de entendimiento, sino también una larga experiencia de los negocios públicos, que es en lo que consiste la ciencia real, que llaman razón de Estado, o prudencia política, para cuya noticia y práctica fue siempre corto el término de la vida".

viernes, 5 de febrero de 2016

COP21, otra cumbre más

El pasado día 11 de diciembre del 2015 terminó en París la XXI Conferencia sobre el Cambio Climático. A ella acudieron representantes de 195 países, y participaron más de 40.000 personas. Un récord histórico que preveía la posibilidad de alcanzar un gran acuerdo para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

El caso es que dicho acuerdo fue alcanzado, sorprendiendo a muchos/as, pero siendo insuficiente para un planeta donde la humanidad parece tener los siglos contados. Un acuerdo que, no entiendo por qué, no se pondrá en práctica hasta el próximo año 2020. Como si nos sobraran los años, vaya.


Hace tiempo publiqué un artículo en el que detallaba lo conseguido en las anteriores Cumbres del Clima: Un teatro con malos actores. Prácticamente nada. Tan solo el postureo que un país, como si fuera una empresa privada, realiza para adquirir una buena reputación que le presuponga la conciencia de la que carece. El fin es claramente económico: intensificar sus exportaciones y, por tanto, así beneficiar a su economía. Ese crecimiento infinito que tiene como única explicación la naturaleza instintiva del ser humano: "lo que más ansía el/la poderoso/a es conseguir más poder".


El papel tanto de China como de EEUU era crucial en esta reunión. Son los países del mundo con mayores emisiones de CO2 a la atmósfera, y que no cumplieron con el objetivo que un 'cobarde' Protocolo de Kyoto les propuso (EEUU ni lo ratificó). Algo que España sí consiguió a través de su compra de emisiones a países del este de Europa. Sí, un lamentable mercado de contaminación.

Considero que un aspecto crucial en este tipo de negociaciones es el que abarcan las sanciones por incumplimiento. Dichas sanciones, en relación con los beneficios que aportan saltarse los acuerdos alcanzados, resultan irrisorias. Si consigues 50 y te multan con 10, tratarás de conseguir más veces 50. Pues bien, la COP21 le concede la responsabilidad sobre todo al sector privado, el cual tiene una historia de preocuparse más por sus intereses particulares que por el bienestar global.

Estas son algunas de las medidas pactadas:

- Mantener la temperatura media anual muy por debajo de los 2ºC respecto a los niveles preindustriales (2ºC ya son demasiados).

- 187 de los 195 países se han comprometido a luchar contra el cambio climático (cuánta ambigüedad).

- Limitar las emisiones a la atmósfera tan pronto como sea posible (más ambigüedad).

- Financiar la mitigación y la adaptación en los estados en desarrollo (a los cuales se les continúa empobreciendo).

Todo ello tiene un carácter vinculante, y será revisado cada cinco años.


Es inevitable, a su vez, no hablar de conflictos armados (de guerras, vamos) en el contexto social actual. También hace tiempo que escribí Guerra también ambiental, una pequeña reflexión acerca de cómo estas afectaban al planeta. Es ridículo, por tanto, pensar que la posición de Francia en la COP21 es sincera, cuando sus bombardeos sobre Siria no cesan, e incluso se verán incrementados.

En definitiva, podemos afirmar que el ser humano está lleno de contradicciones. Tan solo me queda añadir una frase de Jonas Salk al respecto: "si desaparecieran todos los insectos de la Tierra, en menos de cincuenta años desaparecería toda la vida. Si todos los seres humanos desparecieran de la Tierra, en menos de cincuenta años todas las formas de vida florecerían".

miércoles, 27 de enero de 2016

Entrevista a Rosa Martínez

Ya ha pasado más de un mes desde las elecciones generales del día 20 de diciembre. Las mismas supusieron el fin del bipartidismo en la política española, y, por tanto, también el fin de las 'antidemocráticas' mayorías absolutas.

Nuevos partidos han accedido al Congreso de los Diputados, y yo tengo el placer de entrevistar a Rosa Martínez: diputada de EQUO (Podemos) por Bizkaia. Todo un privilegio que espero que vosotros/as también disfrutéis.
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Es la primera vez que entrevisto a una diputada del Congreso, después de hacerlo con Gaspar Llamazares cuando era diputado por Izquierda Unida (IU). Por tanto, Rosa, he de decirte que tengo muchas ganas de comenzarla. Allá vamos:


Somos Parte

No es tan habitual que una politóloga termine siendo política. Actualmente los escaños están ocupados sobre todo por juristas y por economistas. ¿Por qué crees que ocurre?

Rosa Martínez

En realidad, hasta ahora la mayor parte de las personas que entran en política son funcionarios de carrera, y juristas y economistas predominan entre los técnicos superiores. Hay muchas razones que pueden explicar por qué la administración es la cantera de las élites políticas. Una de ellas es que la aventura política no supone un riesgo en su carrera profesional, pues siempre pueden volver a su puesto de trabajo, algo que en la empresa privada no ocurre. Sin embargo, creo que mucha gente de la que hemos entrado en el parlamento en esta legislatura rompemos con esa tendencia de que la política solo se puede hacer desde un cierto bagaje profesional y educativo.

Somos Parte

Según explicas en tu presentación en tu página web, fuiste uno de los cerebros que se nos marcharon al extranjero. Escribes textualmente que te “asfixiaba la Facultad”. ¿Te sentías identificada con todos/as los/as jóvenes que también se han tenido que ir debido a que veían que su amplia formación no les proporcionaba trabajo alguno?

Rosa Martínez

La situación era diferente. Yo me fui a finales de los años 90, y no me vi obligada por falta de oportunidades. Sentía que había algo más que aprender y que vivir fuera de la línea 'facultad-master-trabajo', que era más o menos la lógica de las personas que nos licenciábamos en aquellos años. Encontrar trabajo no era automático, pero acababas encontrando algo. Me fui para un año y me quedé más de cuatro; porque sí, había más oportunidades y mejores condiciones de trabajo. Algo que era muy evidente en el campo de la ingeniería, donde los puestos que se ofrecían eran más punteros y con unas condiciones impensables en España para alguien recién salido de la facultad

Somos Parte

El caso es que regresaste, y, en el pasado año 2011, comenzaste con tu militancia en EQUO. ¿Qué fue lo que te llamó de este partido para ser el primero al que pertenecieras?

Rosa Martínez

EQUO me atrajo por dos razones: una, la horizontalidad y la democracia interna de una organización nueva, en la que habría igualdad de oportunidades y posibilidad de ser escuchada (algo impensable en los partidos existentes hasta entonces). Y dos, el discurso, por supuesto. Al leer el manifiesto, sentí que por fin alguien ponía en el mismo nivel y de una manera interrelacionda la democracia, los derechos y la sostenibilidad. Me cuadraba con lo que yo sentía que tenían que ser la política. Luego supe que esa manera de ver las cosas se llamaba ecología política, y era la que los verdes llevaban años defendiendo.

Somos Parte

Además de politóloga, te consideras ecologista. De hecho, serás la primera mujer de un partido declarado como ecologista en la historia del parlamento español. Una mezcla entre alegría por conseguirlo y de pena porque en el año 2016 esto aún no haya ocurrido, ¿no crees? ¿Cuál piensas que es el papel del ecologismo en España en comparación con otros países de Europa?

Rosa Martínez

Ser ecologista no es un 'además', sino algo que vertebra tu visión del mundo, de la sociedad y de la política. El papel del ecologismo en España debe ser el mismo que en cualquier país del mundo: ayudar a construir un nuevo modelo productivo y de consumo, que asegure los derechos de las personas respetando los límites del planeta. Y en España, concretamente, eso pasa prioritaria y urgentemente por la transformación del modelo energético. Los grandes retos planetarios: pobreza, cambio climático, migraciones, paz y seguridad, están directamente relacionados con la ecología.

Somos Parte

¿Cómo será la Rosa Martínez que podremos ver en la Cámara Baja?

Rosa Martínez

Pues no será muy distinta a la que soy en actos o en reuniones políticas, o en mi vida personal. La política tiene que salir de los encorsetamientos protocolarios, de las líneas de liderazgo marcadas por asesores políticos, y moverse en la naturalidad. La cercanía, las sonrisas, el lenguaje y el tono amables no restan ni un ápice de firmeza ni de eficacia. Es más, creo que un discurso y unas formas amables son más difíciles de rebatir porque no estamos acostumbrados a confrontar desde la amabilidad, y el ejemplo perfecto es Manuela Carmena. "Aspiro a ser tierna y subversiva", como decía Petra Kelly.

Somos Parte

Por fin se hablará de ecologismo en el Congreso de los Diputados. Quizá el debate más censurado y a la vez el más importante de todos. ¿Qué es lo que ha ocurrido en la política española para que hayamos llegado a esta opacidad?

Rosa Martínez

El debate ecologista no solo es silenciado y obviado en España, sino en mayor o menor medida en todos los países desarrollados, cuyas economías y los beneficios de sus empresas dependen de la explotación de los recursos naturales sin ningún tipo de control o de criterio de sostenibilidad. Eso se ve claramente en EEUU: los 'lobbys' petroleros y neoliberales han luchado durante años por silenciar y desprestigiar los movimientos contra el cambio climático. Si no interesa el debate ecologista es porque pone en entredicho el corazón mismo del sistema capitalista, que al final, no lo olvidemos, es el que genera las grandes desigualdades del mundo. Y la política, una vez más, se ve sometida y controlada por los grandes poderes económicos a los que un sistema económico con criterios ecológicos les haría perder su preeminencia sobre los derechos de las personas.

Somos Parte

Tres son los diputados que EQUO consiguió en las elecciones del pasado día 20/12/2015. Claramente ha sido beneficiado por su unión a la candidatura de Podemos, pues en las elecciones del año 2011 obtuvo más de 215.000 votos (el mío fue uno de ellos) y se quedó sin un escaño. La pésima Ley Electoral se cebó con vosotros/as entonces, al igual que esta vez lo ha vuelto a hacer con Izquierda Unida (IU). ¿Qué crees que se debe de cambiar al respecto?

Rosa Martínez

La reforma de la ley electoral es una de las prioridades para hacer nuestro sistema político más democrático. Los desequilibrios poblacionales hacen que la circunscripción de la provincia no sea válida para representar la diversidad de la sociedad española en el parlamento, ni que todos los votos valgan lo mismo. Un sistema electoral nacido para asegurar mayorías y dar estabilidad en los inicios de la etapa democrática ya no tiene sentido en una sociedad dinámica, compleja y políticamente mayor de edad.

Somos Parte

A otra cosa. Durante el mes de diciembre te leí escribir en Twitter acerca de la Cumbre del Clima de París. Parece que la misma terminó con un mensaje de esperanza, pero no sería la primera vez que se convierte en papel mojado. Tenemos el ejemplo del Protocolo de Kioto. ¿Crees que debemos de ser optimistas o que no nos debemos de fiar ni un pelo?

Rosa Martínez

El acuerdo de la COP21 es mucho más de lo que se esperaba, pero mucho menos de lo necesario. El que sea un acuerdo alcanzado por más de 190 países, que reconozca la necesidad de actuar para mantener la subida de la temperatura por debajo de los 2ºC es un gran logro. Pero es un fracaso la falta de objetivos concretos y vinculantes para los países, y sobre todo que se fíe la reducción de emisiones a la tecnología y no a dejar de utilizar los combustibles fósiles. La Cumbre del Clima abre la puerta a la acción política y a la presión ciudadana, pero deja a la voluntad de los gobiernos el cumplimiento y los plazos de actuación. Es nuestra responsabilidad, la de los cargos institucionales del cambio en todos los niveles, como de la sociedad civil presionar para que la acción climática sea una prioridad e impregne todas las políticas: la energética, la económica, la industrial, la de movilidad e infraestructuras, etc.

Somos Parte

La COP21 comenzó eclipsada por los atentados de París. Hablar de ellos es también hablar de Medio Ambiente. Hace tres años escribí un artículo llamado Guerra también ambiental, en el que explicaba la evidente relación entre los conflictos bélicos y el cambio climático. ¿Piensas que la guerra que Francia ha declarado contra el ISIS y los continuos bombardeos en Oriente Medio son compatibles con el acuerdo firmado entre brindis y aplausos?

Rosa Martínez

Desde verano, las personas refugiadas que huían de Siria, y la paz y la seguridad en Oriente Medio han estado en el centro del debate político y mediático. Pero lo han hecho desde una perspectiva de 'problema' para Europa, y no como consecuencia de una serie de factores interrelacionados. Durante estos meses he reflexionado sobre el origen climático de la guerra de Siria, la figura de los refugiados climáticos, o como un cambio en el modelo energético puede ayudar a reconfigurar los equilibrios geopolíticos en Oriente Medio. Y la conclusión, tal y como decía más arriba, es que una política decidida contra el cambio climático tendría un impacto muy positivo en las causas que están generando los grandes problemas de la humanidad: pobreza, movimientos migratorios forzados o conflictos bélicos, íntimamente relacionados con el calentamiento global y el sistema económico y energético que lo produce.

Somos Parte

Escribiste un artículo en 20 minutos donde argumentabas que la crisis climática conllevaba también una crisis de género. Afectaba más a la mujer que al hombre debido a su mayor pobreza. ¿Cuál debe de ser el papel de la mujer (si es que existe alguna diferencia con el del hombre) para luchar contra el calentamiento global, Rosa?

Rosa Martínez

En primer lugar, debemos de tener claro el enfoque desde los derechos en la lucha contra el cambio climático y la perspectiva de género. Esto del cambio climático no es solo una cuestión medioambiental, sino también de justicia social. El segundo punto, que ha sido también uno de los puntos calientes de la negociación, son los fondos necesarios para la mitigación y la adaptación al cambio climático. Necesitamos recursos, sí, pero un reparto ajustado a las necesidades: solo el 30% de los fondos disponibles van a los países que más lo sufren (los empobrecidos), y donde más sufren las mujeres. Y, por último, las mujeres tienen que estar representadas en los órganos y procesos de decisión de la acción climática, donde su presencia  es muy minoritaria.

Somos Parte

Muchos/as hablan de que la tendencia no cambiará hasta que no cambie la sociedad de consumo. Pretender un crecimiento infinito en un planeta con recursos finitos, ¿no es una locura?

Rosa Martínez

Kenneth Boulding, un economista ecológico, dijo que quien pensara eso o era un loco o un economista. La realidad es que, a día de hoy, nuestro modo de vida consume recursos naturales a mayor velocidad de lo que nuestro planeta es capaz de regenerarlos. Es como si estuviésemos sacando dinero de nuestra cuenta de ahorro, sin hacer ningún ingreso: nuestros recursos se acabarán. Esta explotación de recursos naturales, con el único criterio del beneficio económico, no solo afecta a la vida que tendrán nuestros hijos e hijas, sino que también es causa de la desigualdad y pobreza en la que vive la mayor parte del planeta, y que desde hace unos años está instalándose de manera estructural en nuestras sociedades.

Somos Parte

Algunos/as de tus ‘colegas’ apuestan por el desarrollo del empleo verde. ¿No es también una manera de continuar con un problema que debe de ser cortado de raíz? Yo, personalmente, considero que para llevar a cabo acciones responsables con el Medio Ambiente no ha de recibirse retribución alguna, sino que debe de ser nuestra responsabilidad. Más que nada porque, en el momento en el que falte dicha retribución, esas acciones se dejarán de realizar.

Rosa Martínez

Son dos cosas distintas. Por un lado, la creación de empleos verdes que nos permitan reducir nuestro consumo de energía y apostar por sectores sostenibles que creen riqueza social y ecológica además de económica, es una pata fundamental del cambio de modelo productivo, que además permitiría solucionar el problema del paro. Por otro está, como llevar a cabo una acción política responsable con el medio ambiente que asegure el uso justo, democrático y sostenible de los recursos. Aquí hay un cambio cultural por hacer en el que la sociedad (personas, empresas, instituciones, organizaciones, etc.) tienen que entender que el respeto al medio ambiente es el único camino para que se respeten los derechos de las personas, y que las ganancias sociales son a medio plazo mayores. Este cambio tiene que incentivarse, pero sobre todo tiene que apoyarse y dirigirse con legislación y con voluntad política de que se cumpla.

Somos Parte

Por último, y como suelo hacer en mis entrevistas, me gusta dejar un espacio a la persona entrevistada para que envíe un mensaje a todos/as aquellos/as que nos van a leer. Lo que quieras, pues. Todo tuyo.

Rosa Martínez

Creo que la llegada al Congreso de EQUO, de un partido ecologista o de personas que defendemos hacer política desde la ecología no puede desligarse del momento político en el que nos encontramos, y del deseo de cambio de una parte importante de la sociedad española. El mensaje de cambio de Podemos se basa sobre todo en los ejes de democracia y la justicia social: la democratización de nuestro sistema político es un instrumento, los derechos el objetivo último; pero la tercera pata es el cambio de modelo productivo y de consumo. A día de hoy, la economía rige todos y cada uno de los aspectos de nuestra sociedad, cambiar el mundo pasa por cambiar el sistema económico. Luchar contra la desigualdad pasa por eliminar la causa última que la genera: un sistema explotador de recursos y personas, que ha conseguido poner a nuestras democracias a su servicio. Y en este sentido, los verdes tenemos mucho que aportar al momento de cambio que estamos viviendo. 

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Desde esta humilde iniciativa deseo a Rosa la mayor de las suertes en esta nueva etapa que ha emprendido. Ilusión y alegría. ¡Podéis!

jueves, 14 de enero de 2016

Documentales de Yann Arthus-Bertrand

Primeramente fue conocido como un fotógrafo francés especializado en animales y que colaboraba con la revista National Geographic, pero lo cierto es que Yann Arthus-Bertrand se ha convertido en uno de los documentalistas más influyentes en el panorama ecologista mundial.
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Romain Rolland, el noble escritor francés, escribió que los ojos mesiánicos de Tolstói veían a Dios en las pupilas de cada uno de los hombres. Yann Arthus-Bertrand, otro ser dotado de una mirada privilegiada, ve en la Humanidad a la especie que renegó de la naturaleza, su origen, un fenómeno que ha provocado el descuido de la misma y que pervierte la propia condición humana. Ello ha motivado una carrera que ya se cuenta en décadas; primero en la fotografía, y, desde el año 2006, también en el cine documental, siempre a hombros de dos premisas: el dolor de la evidencia y la esperanza de revertirla.

La reacción que genera el visionado de sus seis trabajos opera gracias a la memoria y a la vergüenza. Emilio Lledó, galardonado con el Premio Princesa de Asturias de Humanidades, nos dice que fundamentalmente somos memoria, una galería de recuerdos indispensables que nos permite llamarnos seres humanos. Arthus-Bertrand sabe que el olvido es fuente de peligros y nos recuerda (yendo al origen latino de la palabra, re cordis, vuelve a pasar por nuestro corazón) los lugares, los tiempos y los organismos de los que venimos, es decir, el origen en el que hendimos nuestra raíces.

Un plano de un sembrado de olivos palestinos junto a un rebaño de ovejas conducido por su solitario pastor; inmediatamente después, un plano de El Cairo, hoy una megalópolis rebosante de edificios y personas. Dos espacios y dos épocas, nuestro ayer y nuestro hoy, experimentados con mayor hondura gracias a la música del excelente compositor Armand Amar, afortunada presencia en todos los documentales. De repente, el sinsentido se apodera del espectador, que asiste a la desnudez de la megalomanía, la codicia y la artificialidad de su especie. Y, fruto de ello, del recuerdo que ha generado la oposición de dos planos, se ruboriza.

Por olvidar, el ser humano ha olvidado incluso a sus prójimos. Arthus-Bertrand, después de mostrarnos mares y continentes, ha rebasado sus propios límites y en su nueva obra, 'Human', estrenada en el último Festival de Venecia, nos permite unirnos a miles de personas que, mirándonos a los ojos, narran la historia de sus vidas. Nos miramos, los vemos de la misma forma que ellos nos ven a nosotros, somos uno, humani generis, inmersos en un juego de espejos en el que el reflejo de un rostro desconocido obra nuevamente como recuerdo de la especie que somos, producto de un milagro llamado vida y que habita un planeta generoso y castigado.

“La naturaleza no tolera los excesos”, repite la voz en off de 'Planeta océano', un mensaje explícito a una población que desoye sus avisos. “Es vital que aprendamos a vivir juntos”, advierte el narrador de 'Mediterráneo, nuestro mar', con los versos de Nana de Sevilla, la canción de Federico García Lorca, sonando de fondo. Son las llamadas de Yann Arthus-Bertrand a la mesura, al respeto y a la memoria, porque no es posible saber quiénes somos sin saber quiénes fuimos y quiénes son los otros.

Rolland, de nuevo en referencia a Tolstói, afirmaba que la sociedad solía sacrificar por igual al amor y a la verdad. Ya decíamos que el realizador francés no piensa la Humanidad en términos de sociedad, sino de especie; pero aspira con tesón y fe a que el ser humano recupere el significado original del sacrificio y haga sagrado a su entorno y al resto de individuos a los que se encuentra indisolublemente ligado. Con amor y verdad.


Daniel Fernández López
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Quería dedicar este artículo a enseñaros algunas de las obras que ha realizado y que no carecen de reconocimiento por su enorme calidad. Puede, eso sí, que sea tildado de moralista, de anunciar un 'punto de no retorno' que parece que nunca llega; pero sin duda hay que valorar como positiva su actuación.

Home (2009):

De bosques y hombres (cortometraje, 2011):



Human (2015):

- Parte 1:

- Parte 2:

- Parte 3:

Espero que podáis disfrutarlos y aprender de ellos tanto como yo lo he hecho.

miércoles, 6 de enero de 2016

Entrevista a No Macrovertedero, Sí Residuos 0

Continúo con las entrevistas a movimientos de la Comarca del Henares. La última fue a MAE, y esta a No Macrovertedero, Sí Residuos 0, del municipio de Loeches.

Si de la anterior dije que era muy didáctica y que generaba mucho debate, esta no se queda corta. Espero, pues, que vosotros/as opinéis lo mismo.
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Como cualquiera podrá ver si accede al Twitter de Somos Parte, resido en el municipio de San Fernando de Henares (Madrid). Es por ello que entrevistar a una plataforma que lucha contra el macrovertedero que se quiere llevar a cabo en Loeches, para mí es de suma importancia. Si os parece, comenzamos ya con ella:


Somos Parte

Primeramente, me gustaría daros las gracias por aceptar la entrevista. Asimismo, también me gustaría conocer cuántas personas van a participar en las respuestas de la misma, para que así los/as lectores/as puedan valorar el grado de implicación.

No Macrovertedero, Sí Residuos 0

Hemos realizado la entrevista entre nueve personas y las respuestas se han ratificado en la asamblea.

Somos Parte

Entiendo que, a su vez, habrá sido sometida a la asamblea. Es otra curiosidad que tengo: ¿cada cuánto os reunís y cuántas personas suelen acudir a ella?

No Macrovertedero, Sí Residuos 0

La asamblea se hace todos los primeros lunes del mes. Se sube la convocatoria con los puntos a tratar en la página de Facebook, al blog y se envía a la lista de correos. También hay un constante contacto por correo electrónico y por WhatsApp entre las personas más activas. Solemos asistir una media de diez o doce personas de diferentes poblaciones.

Además, también nos comunicamos con otros colectivos con los que existe colaboración mutua: como MAE en San Fernando de Henares, Asociación Agua de Mayo en Alcalá de Henares, Ecologistas en Acción, Plataforma Aire Limpio, Zero Waste Madrid (a esta última asistimos a las asambleas una vez al mes, el segundo o el tercer jueves), etcétera.

Somos Parte

Existe un blog donde me consta que publicáis vuestras acciones y reivindicaciones, así como noticias y artículos referidos a la gestión de los residuos y a la contaminación que los mismos provocan. También podemos encontraros en Facebook. ¿Cuál ha sido el apoyo que habéis recibido a través de las redes sociales desde que nació vuestra plataforma?

No Macrovertedero, Sí Residuos 0

Lo que más valoramos es la participación en la asamblea, a raíz de conocernos en la página web. Esto dio lugar, entre otras cosas, a que la manifestación que se convocó en contra del macrovertedero en mayo del 2015 fuera un éxito.

Luego está el seguimiento y apoyo que recibimos al compartir nuestras publicaciones, que es bastante considerable.

Somos Parte

Y, hablando de historia, me gustaría que nos pusierais un poco en antecedentes. ¿Cuándo nació No Macrovertedero, Sí Residuos 0? ¿Cuáles fueron los motivos por los que surgió?

No Macrovertedero, Sí Residuos 0

Nació a raíz de una charla que realizó Fernando Palacios en Loeches,  organizada por el grupo de Medio Ambiente del 15-M de Torrejón de Ardoz. Al terminar, se propuso realizar una lista con personas de todos los pueblos asistentes interesadas en organizarse, y resultó ser un trampolín para empoderar y unir a un grupo potente de personas desconocidas entre sí, pero con una preocupación común.

Surgimos por la necesidad de dar una respuesta contundente a los planes de instalación de un complejo que iba a suponer un grave problema para la población, y que se estaba gestionando a sus espaldas.

Comenzamos autodenominándonos ‘No Macrovertedero’, y añadimos poco tiempo después ‘Sí Residuos 0’. No queríamos una instalación como esta, pero tampoco queríamos que el problema se trasladara a otras poblaciones, así que se pensó en dar un mensaje positivo a la vez que una alternativa.

Somos Parte

Desde Somos Parte publicamos en el pasado año 2011 dos artículos para extender la noticia de lo que estaba ocurriendo cerca de vuestras casas: Llamamiento a la población y Llamamiento a la población II. ¿Cuál ha sido el avance desde entonces? ¿Qué victorias y qué derrotas habéis cosechado?

No Macrovertedero, Sí Residuos 0

El primer y gran  avance es que el macrovertedero de Loeches aún no se ha construido, cuando, según rumores (la información que se vuelca por parte de los/as gestores de la Mancomunidad del Este es poca o nula), se tenía pensado empezar con las obras a finales del 2015.

Hemos conseguido que miembros de No Macrovertedero, Si Residuos 0 hayan salido como concejales/as,  formando parte de la CUPs; y que ayuntamientos como Loeches, Torres de la Alameda, Velilla de San Antonio, Mejorada del Campo, Ambite, San Fernando de Henares, etc. hayan aprobado una moción para el estudio de la implantación ‘Residuo 0’ en su municipio.

También estos/as concejales/as son ahora representantes en la Mancomunidad del Este, y por tanto estamos en disposición de obtener más información sobre el estado del proceso de la implantación del macrovertedero (información que aún se resisten a dar abiertamente).

Creemos que algo muy positivo que hemos logrado ha sido la difusión del problema de los residuos, hasta normalizar en parte de la población y en las campañas electorales el proyecto ‘Residuos 0’.

No podemos hablar de derrotas porque todo por lo que luchamos está aún comenzando, y, además, porque creemos que la verdadera derrota sería quedarnos de brazos cruzados, consintiendo que los intereses económicos prevaleciesen sobre los derechos de las personas que vivimos en la comarca.

Pero sí hemos sufrido un gran jarro de agua fría cuando el alcalde de Alcalá de Henares del PSOE, cuyo partido hizo alegaciones en contra del macrovertedero de Loeches,  al ser elegido presidente de la Mancomunidad del Este, no se posicionó en contra del mismo, cuando sí lo hizo anteriormente; así también, cuando el Consejero de Medio Ambiente Don Jaime González Taboada tildó de utópico el proyecto Residuo 0, y no mostró ninguna contundencia para paralizar el macrovertedero.

Queda claro, pues, que en parte de los/as políticos/as no podemos confiar, y es necesario que en esta lucha se sumen todas las personas afectadas, porque somos muchísimas las que vivimos en esta comarca, expuestas al peligro para la salud que suponen estas instalaciones. Buscamos organizarnos; el que la ciudadanía responda ante cada abuso, ante cada violación democrática ya es una victoria.

Somos Parte

Ahora hablemos de posibles alternativas. Vosotros/as mismos/as habéis contado que la fabricación de un macrovertedero tuvo intentos fallidos tanto en Daganzo como en Corpa. Parece que, sea donde sea, están decididos a realizarlo. ¿Se ha propuesto algún lugar para ello o esto terminará siendo una pelota caliente que se pasan de pueblo a pueblo hasta que se quede en el que menos proteste?

No Macrovertedero, Sí Residuos 0

La idea de la necesidad de macrovertederos es fruto de la privatización en la gestión de la basura. Esto es algo reciente que viene del año 2006. Desde entonces, la Comunidad de Madrid ha venido desentendiéndose de este servicio y ha creado leyes que obligan a los municipios a crear Mancomunidades para gestionar las basuras. Y dicha gestión se da a su vez a empresas como FCC y sus  afines, donde no se recicla apenas, sino que solo se incinera para obtener beneficios de lo que ellos/as llaman ‘valorización’, dado que se produce electricidad.

Así el negocio es redondo: les pagamos para que recojan nuestras basuras, venden la electricidad que producen con las mismas y reciben una prima por valorizarla. Mientras tanto, todos los productos tóxicos emitidos al aire son  los que nos matan con el aumento de cáncer, científicamente contrastado por un estudio de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M).

Lo lógico es que cada municipio gestione su basura. No es necesario construir más instalaciones, hay muchas naves desocupadas en cada término municipal. Solo los municipios muy pequeños podrían agruparse para gestionar lo que por el tamaño de su población no fuera posible.

Somos Parte

Habláis también de ‘residuos 0’. Es algo de carácter utópico cuando, según nos contó Ecoembes en la entrevista que les realicé, tan solo llegamos aproximadamente al 70% de dichos residuos reciclados. ¿Qué hacemos entonces con el 30% restante? No pueden desaparecer como por arte de magia.

No Macrovertedero, Sí Residuos 0

Emma Goldman dijo que “cualquier osado intento de hacer un gran cambio en las condiciones existentes, y cualquier noble visión de nuevas posibilidades para la raza humana, ha sido etiquetado de utópico”.

Nada es utópico, es una necesidad que tarde o temprano aceptaremos porque no es posible consumir al ritmo que lo hacemos. Estamos en un planeta finito, y no se puede tener un crecimiento infinito. El proyecto ‘Residuos 0’ no es solo un modelo de gestión de basuras, sino también un modelo de sociedad basada en una economía circular, donde un objeto no es considerado nunca ‘basura’; está integrado en un ciclo de vida, imitando lo que ocurre en la naturaleza (cuando un ser vivo muere pasa a formar parte del suelo para crear más vida).

Actualmente estamos en un modelo de economía lineal donde llamamos ‘basura" o ‘residuos’ a materiales que en realidad son ‘recursos’. Desechando estos recursos  se sigue fabricando sin control, y los beneficios de unos/as pocos/as siguen creciendo de forma exponencial, sin conciencia de que estamos esquilmando nuestros recursos naturales.

Ciertamente, después de separar para reparar, reutilizar y reciclar, quedaría una fracción resto. ¿Qué es de un 30%?  Dudamos de que sea tan alto. Con un modelo ‘Residuo 0’ bien implantado podría ser de un 1%.  El primer paso es reducir, y un pilar vital es la investigación, para que lo que se fabrique se haga pensando no solo en la utilidad o los beneficios que genera, sino también en que pueda ser recuperable una vez acabada su vida útil. Asimismo, se deben de crear leyes que no permitan la  producción de residuos, y mucho menos que estos sean tóxicos. De ahí que invertir en I+D+I sea imprescindible, así como la implicación del gobierno con políticas que incentiven a las empresas en este sentido.

Ese 1% de fracción resto puede ser neutralizado para que no sea tóxico, y crear depósitos. No es utópico, lo que ocurre es que choca frontalmente con nuestra sociedad capitalista-consumista.

Somos Parte

¿Cómo pinta el futuro para Loeches? ¿Podemos ser optimistas en cuanto a la paralización de la fabricación de un macrovertedero que afectará a la salud de todos/as?

No Macrovertedero, Sí Residuos 0

Bueno tanto para Loeches como para las poblaciones de alrededor, porque aquí somos muchas personas las que seríamos directamente afectadas, al margen de dónde se ubique.

En estos últimos meses se ha conseguido que el tema se incluya en las agendas políticas y en los plenos, y se comiencen a dar pasos hacia un futuro cambio de paradigma en la gestión de los residuos. Sabemos que no es un cambio fácil, ni tampoco rápido, y que tenemos que conseguir sumar a todas las personas posibles, y que la implicación es fundamental.

Creemos que, aunque queda camino, podemos ser optimistas, y que el macrovertedero no se hará. Con organización y participación podemos seguir haciendo frente a un problema que comprometería el futuro de las personas que vivimos en esta región. Es una instalación que produce problemas de salud, y no puede ser instalada con la oposición de sus habitantes.

Somos Parte

Por último, y como suelo hacer en mis entrevistas, me gusta dejar un espacio a la persona entrevistada para que envíe un mensaje a todos/as aquellos/as que nos van a leer. Lo que queráis, pues. Todo vuestro.

No Macrovertedero, Sí Residuos 0

Creemos que la única manera de conseguir que las corporaciones y el Estado no pisoteen la dignidad de la población es organizarse participando asamblearia y pacíficamente.

"Digamos NO a la tiranía financiera y a sus consecuencias devastadoras", José Luis Sampedro.

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No solo me gustaría trasladar a los/as vecinos/as de Loeches todo mi apoyo para que no se llegue a construir ese perjudicial macrovertedero, sino que les agradezco la tremenda claridad de sus respuestas y la amabilidad con la que me han tratado.

Con esta actitud, sin duda conseguiréis (y conseguiremos) nuestros objetivos. Ánimo y fuerza.

sábado, 26 de diciembre de 2015

Baloncesto y Medio Ambiente

Artículo publicado por Weils en Basket Coaching el pasado día 22/12/2015.

Para un servidor, el título de esta entrada engloba a los dos temas que actualmente ocupan mayoritariamente mi pensamiento. Y, al final, uno se termina preguntando: ¿no tendrán algo en común el uno con el otro?


Todo ello reside en los valores que el deporte puede llegar a transmitir, sobre todo en nuestras edades más tempranas. El juego en equipo y el respeto por el contrario significan a su vez el respeto por el medio. Concretamente, en el baloncesto es necesaria una responsabilidad y una concentración que cuesta que vayan a desaparecer una vez deja de practicarse, y que también podrá aplicarse tanto en nuestro ámbito laboral como personal.


Este deporte nació como una respuesta ante la necesidad de realizar alguna actividad deportiva durante el invierno. James Naismith, su creador, era profesor de Educación Física, y no dudo que transmitió a sus alumnos dichos principios. Como resultado, obtuvo salud, ocio y madurez.

Por otro lado, el movimiento ecologista nació de la mano de Rachel Carson una vez escribió su libro ‘Primavera silenciosa’. La protección del Medio Ambiente se hizo más intensa a la vez que causábamos más perjuicios sobre el mismo (es decir, durante la segunda mitad del pasado siglo XX). Ya existen diferentes organizaciones medioambientales, como son WWF, Greenpeace, Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, SEO/Birdlife y un largo etcétera que preservan los verdaderos valores intentando (a veces de manera fallida) que no caigan en el oportunismo. Luchando por la salud de la Naturaleza, y por tanto también por la de todos/as nosotros/as.

Y es de la salud de lo último que quería hablar. Que el Medio Ambiente y el deporte afectan directamente sobre la misma no ha de sorprender a nadie. Por tanto, siendo tan evidente, considero que deberíamos de sentir algo parecido por ambos temas.

Cuidemos al baloncesto y al Medio Ambiente por igual. Ese es mi mensaje.