domingo, 20 de octubre de 2013

#FrackingNO

Como venimos hablando en Somos Parte, vivimos actualmente una crisis energética importante: se agota el petróleo y las energías renovables están siendo encarecidas. La energía nuclear tampoco es la respuesta: la problemática de los residuos es enorme, junto con la peligrosidad de sus accidentes (Chernóbil y Fukushima son ejemplos más que suficientes). Dado este escenario, en los últimos tiempos han surgido nuevos métodos para obtener hidrocarburos, y uno de ellos es el ‘fracking’.
 
Ayer, sábado día 19/10/2013, se celebró el segundo Día Internacional Contra el 'Fracking', y desde Somos Parte queremos unirnos a la causa. Pero, ¿qué es el 'fracking'? Es el término anglosajón para la ‘fractura hidráulica’, técnica mediante la cual se extrae gas no convencional del subsuelo. El gas no convencional es aquel gas natural que es más difícil de extraer, o, dicho en otras palabras, menos rentable económicamente. Hay varios tipos, siendo el más común el gas de esquisto.
 
 
¿Cómo se lleva a cabo? Fácil: se inyecta a gran presión una gran cantidad de agua que agrieta el suelo y  un material de sostén (habitualmente arenas) que mantiene esas fisuras abiertas. Junto con ese fluido de fracturación se incluyen sustancias químicas que facilitan dicho proceso.

Visto así no podría parecer una técnica peligrosa, pero son numerosos sus impactos. En primer lugar, el agua es un gran afectado en este juego. Se necesita una gran cantidad de agua: 9.000-29.000m3 para un solo pozo. Pero además, en el fluido de fracturación se incluye un 2% de sustancias químicas, lo que suponen 180-580m3 de aditivos: se contamina el líquido con elementos extraños, y esta polución puede llegar a los acuíferos, cuya descontaminación es excesivamente complicada (y cara). Existen casos documentados en los que se ha probado la contaminación de pozos domésticos, de riego y monitoreo, manantiales, filtraciones, charas y ríos que se encontraban en las cercanías de áreas donde se realizaba en ese momento, o anteriormente, fractura hidráulica.

La contaminación química producida por las sustancias añadidas es enorme: entre ellas se incluyen compuestos orgánicos volátiles (COV), donde destacan el benceno, tolueno y compuestos halogenados. También están en el fluido de fracturación gases de combustión diésel, óxidos de nitrógeno (NOx), de azufre (SOx) y ozono, hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) y metales, muchos de ellos tóxicos. ¿Qué efectos tiene este cóctel sobre la salud humana? Causan distintos tipos de cáncer, enfermedades cardiovasculares, neurotoxicidad y alteraciones reproductivas y fetales, entre otros. Por lo tanto, el agua se ve afectada en gran medida, tanto su cantidad como su calidad.
 
En el ‘fracking’ también se ve afectada la calidad del aire en la fase de construcción de los pozos, por la emisión de partículas a la atmósfera, y en la fase de explotación, cuando emanan algunas de las sustancias químicas mencionadas anteriormente. Otro de los grandes afectados es el paisaje: el impacto sobre él es mayúsculo, las instalaciones necesarias son enormes y pueden verse desde cualquier punto en kilómetros a la redonda. Por último estas explotaciones pueden liberar elementos radiactivos naturales al fracturar pizarras, que se incorporan a las aguas mediante el lixiviado, contaminándolas.
 
 
Pero, ¿cuál es la situación del 'fracking' actualmente? Desgraciadamente, en Estados Unidos, uno de los países con más poder a día de hoy, esta práctica crece día tras día: en 2011 el gas no convencional llegó al 16% del gas natural producido en dicho país. Las estimaciones de reservas parecen ser menores de lo esperado y las protestas sociales han servido para que se hayan prohibido o implantado moratorias mientras se estudia en profundidad los impactos de esta técnica. En Europa hay diversas posiciones: mientras en Francia se prohibió hace unos días, en Polonia han apostado por la fractura hidráulica, aunque se han producido problemas en el proceso.
 
En España se ha desarrollado un importante movimiento en contra del ‘fracking’, debido a que dicha práctica se ha visto favorecida por la clase política, especialmente en el norte del país. Actualmente hay solicitados (y concedidos en muchas ocasiones) permisos de investigación en once comunidades autónomas. El caso más importante en la península es Gran Enara, área de 324.837 hectáreas con 10 pozos a investigar: 7 en Álava y 3 en Burgos. Pero lo más preocupante es que muchos de estos permisos ocupan áreas tan importantes como Parques Naturales, Lugares de Interés Común o Zonas de Especial Protección de Aves, donde, en teoría, estos usos son incompatibles con la misma.

¿Qué podemos hacer para impedirlo? En primer lugar informarnos. Hay que tener todos los datos para saber a qué nos enfrentamos. En mi caso os recomiendo 'Agrietando el futuro', un libro editado por Ecologistas en Acción, ONG que realiza un gran trabajo contra esta práctica. También resultan interesantes tanto el documental de 'Gasland' como la película 'Tierra prometida'. Además podemos unirnos a asociaciones y grupos locales que luchan por evitar que lleguen a más los permisos de investigación. Y, sobre todo, insistir en decir NO.


Natalia Funes
 

sábado, 12 de octubre de 2013

No renuevo, destruyo (II): eólica

Frente a la mayoría de los pronósticos realizados hace apenas unos años, hoy la energía eólica crece de forma imparable en España y en todo el mundo, y esto en un momento en el que el precio del petróleo supera los 60 dólares el barril. La energía eólica cuenta con un tremendo apoyo por parte de los gobiernos de los diferentes países, de los medios de comunicación y de casi todas las organizaciones ecologistas. Llamémosla menos mala, pero, por favor, no la llamemos limpia.
 
En el primero de los seis artículos que estoy preparando sobre los perjuicios de las energías renovables contra la Naturaleza, traté sobre la energía hidroeléctrica. Citaba cuáles eran dichos perjuicios, y he de decir que la energía eólica tampoco se queda corta al respecto. En este caso la manipulación informativa se esconde incluso en el vocabulario, pues supongo que yo no habré sido el único que ha leído/escuchado aquello de 'parques eólicos'. No sé vosotros/as, pero cuando veo una central eólica (como en verdad deberían de llamarse) la misma no tiene nada que ver con mi concepción de lo que debería de ser un parque.
 
Paisaje, vegetación y suelo
 
- El mayor impacto provocado por la energía eólica es de tipo visual. No en vano, los emplazamientos más ventosos donde suelen colocarse los aerogeneradores corresponden por lo general a entornos naturales poco humanizados y, por lo tanto, con preciados valores paisajísticos. Las labores de construcción de dichas centrales afectan objetivamente a estos lugares.
 
- En zonas con una altitud sobre el nivel del mayor superior a los 1500 metros, los aerogeneradores son puntos de atracción de rayos durante las tormentas, por lo que supone un riesgo adicional de incendios en los bosques que rodean la central construida.
 
Fauna
 
- La colisión de las aves con las aspas de los aerogeneradores o las molestias causadas a la avifauna por la construcción y el funcionamiento de una central eólica. Recordemos que los emplazamientos de las mismas suelen ser bastante valiosos para el paso o la nidificación de estas aves.
 
Ocupación del territorio y contaminación sonora
 
- La energía eólica necesita instalar muchos aerogeneradores por todo el territorio para acercarse a la producción de las centrales térmicas tradicionales, por lo que la extensión de las centrales suele ser bastante considerable.
 
- Cuando las velocidades del viento son bajas el ruido se percibe con mucha intensidad, afectando al entorno (también a la salud del ser humano).
 
Medio marino
 
- La separación de la costa determinará el impacto visual y el ruido, pero la construcción y el mantenimiento de las centrales eólicas afecta también objetivamente a la fauna y a la vegetación marina, tanto a nivel de la erosión que produce como de la contaminación que provoca.
 
 
En el tercer artículo abordaré la siguiente energía renovables: la geotérmica. La misma utiliza el calor de la Tierra para producir electricidad, por lo que os podréis ir imaginando sus impactos negativos sobre el Medio Ambiente.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Entrevista a Greenpeace España

Lo prometido es deuda, y hace más o menos un mes os avisé de que haría una entrevista a cada organización ecologista de cierta importancia dentro de nuestro país. Normalmente, cuando hablamos de organización ecologista, la primera que se nos viene a la cabeza es Greenpeace. Pues bien, a ellos ha sido la primera de este pequeño ciclo. Espero que os guste.
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Quiero que sepáis que sois la primera organización ecologista a la que he decidido entrevistar. En mi humilde opinión pienso que, al ser la de mayor envergadura, también podréis proporcionar ciertos datos a los que otras organizaciones no puedan llegar. Si os parece ya comenzamos con ella, pues tengo un gran interés:
 
Somos Parte
 
Lo primero, rompamos el mito (si es que en verdad lo es): ¿Greenpeace cotiza o ha cotizado alguna vez en Bolsa? Según he leído por ahí parece ser que el escándalo vino a raíz de una serie de compras de acciones de la petrolera Shell. ¿Podríais explicarlo, por favor?
 
Greenpeace España
 
Me gustaría citar una frase del estudio 'La ONG del siglo XXI. En el mercado por el cambio': "La  gran  agitación  vendrá  cuando  los  activistas  y  las  ONG encuentren  la  forma  de  hacer  uso  de  los  mecanismos  de  los mercados  convencionales  contra  las  empresas  y  mercados vulnerables". En Greenpeace hemos utilizado el activismo accionarial como una herramienta de incidencia política en diversas ocasiones. Si tenemos en cuenta que de las 100 economías más grandes del mundo 51 son empresas, es fácil entender que algunas de estas grandes multinacionales hayan sido objeto de nuestras campañas.
 
Lo que sí me gustaría aclarar es que las acciones se compraron para tener la oportunidad de participar en las Asambleas generales de accionistas, para poder contar a los accionistas nuestro punto de vista sobre la realidad de estas empresas y, en algún caso, para tratar de cambiar la orientación de los negocios de las empresas en cuestión. En el caso de Shell, tratamos de convencerles de que invirtieran en una planta solar en Holanda. No lo conseguimos. Al día siguiente de la asamblea vendimos las acciones.
 
Somos Parte
 
Siempre he pensado que la Ecología y la Economía no deben de ir ligados. En mi humilde opinión un buen proyecto ecologista tiene como consecuencia que la Economía sufra, pues su desarrollo nos ha llevado a la actual situación en la que nos encontramos. ¿Qué opina Greenpeace al respecto?
 
Greenpeace España
 
Nosotros creemos que van íntimamente ligados: economía y ecología. Un buen cuidado del medio ambiente supone más y mejores empleos y un desarrollo económico no depredador. Desde Greenpeace lo hemos demostrado con estudios económicos sobre energías renovables, sobre pesca sostenible, sobre agricultura ecológica. El problema es seguir con el modelo económico actual, el que considera que los recursos del planeta son infinitos, que no hay que luchar contra el cambio climático, que podemos malgastar y envenenar nuestros ríos, vaciar nuestros océanos de vida y destruir nuestras costas..., cuando sabemos que esto no es cierto. Que nuestros recursos naturales son finitos y que acabar con ellos es el mayor destructor de la economía.
 
No buscamos "hacer daño" a ninguna empresa, sino cambiar sus prácticas dañinas para el medio ambiente. Es una transformación posible, lo hemos visto en muchas ocasiones: eliminando el PVC de las botellas de agua o los daños gases CFC de las neveras. Es posible, pero las empresas se resisten, por principio, al cambio.
 
Pero además de buscar cambios puntuales, en Greenpeace estamos muy preocupados por la actual situación que vive nuestro país y con los recortes económicos y sociales. Estamos ante un discurso de austeridad que se está cebando con los más débiles y ha producido una gran regresión de las políticas sociales y medioambientales. Creemos que es un grave error.
 
Somos Parte
 
No quiero que penséis que os ataco o algo parecido, pero, según también he podido leer, Greenpeace recibe la mayor parte de sus fondos a través de las cuotas de sus socios/as y de diferentes donaciones, pero en algunos foros se os acusa de que ni el 30% de dicho capital se destina a la labor que publicitáis, sino que simplemente se utiliza “para pagar sueldos”. ¿Qué me podéis contestar a eso?
 
Greenpeace España
 
Es al revés, por estatutos (disponibles en nuestra página web: http://www.greenpeace.org/espana/es/reports/Estatutos-de-Greenpeace-Espana) tenemos limitado el volumen de dinero que destinamos a sueldos. Aún así, nunca he terminado de entender por qué habría que avergonzarse de los salarios de las y los trabajadores de Greenpeace. ¿Cómo es posible  hacer un trabajo especializado de otra forma? Aunque lo que más se vea son las acciones pacíficas que llevamos a cabo, en Greenpeace hay una gran cantidad de puestos especializados, que van desde expertos en redes sociales a analísticas políticos internacionales. Gracias a esa especialización se consiguen grandes victorias de campañas, de las que estamos muy orgullosos.
 
Somos Parte
 
Desde 1971 luchando por y para el Medio Ambiente. ¿Cuáles, según vosotros/as, han sido los mayores logros que ha conseguido Greenpeace? ¿Y más concretamente Greenpeace España?
 
Greenpeace España
 
Esto es muy personal, para mí. Sin duda la mejor fue la primera. No conseguimos parar Cannekin, la prueba atómica de EEUU en Amchitka, pero fue el nacimiento de un gran movimiento ecologista y pacifista que sigue impresionando al mundo más de 40 años después. A nivel internacional, haber conseguido la protección de la Antártida, la moratoria de la caza comercial de ballenas (aunque haya todavía algunos países que la incumplan) son, sin duda, victorias impresionantes.
 
En España, creo que detener el vertido de bidones radiactivos frente a las costas gallegas, en la fosa atlántica, fue una gran victoria. También el cierre de la central nuclear de Zorita, sin duda.
 
Somos Parte
 
Cambiando de tercio, hace poco habéis publicado un informe en donde indicáis cuáles son los diez municipios más nocivos para las costas españolas debido a su expansión urbanística. Soy consciente de que dicho informe viene a colación de criticar la nueva Ley de Costas aprobada por el Gobierno de España, cosa que comparto. ¿Qué opinión tenéis acerca de las políticas medioambientales que está llevando a cabo el Partido Popular (PP) en su actual mandato?
 
Greenpeace España
 
El retroceso en las políticas medioambientales es tan grande como el que estamos sufriendo en educación o en sanidad. Se está perdiendo todo lo conseguido en los últimos 10 años. El caso de la Ley de Costas es el mejor ejemplo: en lugar de celebrar su 25 aniversario este año, el ministro Arias Cañete cambia la Ley. Y resulta que estos cambios benefician a intereses muy próximos al Partido Popular. La verdad es que resulta difícil de creer por el descaro con el que están actuando. Y lo mismo pasa con la protección de los Parques Naturales, donde se propone que se pueda cazar. Es increíble y muy triste. Y si a esto le sumamos la pérdida de los avances que habíamos conseguido (por ejemplo durante años fuimos pioneros y ejemplo en energías renovables) el panorama es desolador.
 
Sobre todo es muy duro comprobar cómo este gobierno muestra una nula sensibilidad a todas las políticas ambientales que reportarían grandes beneficios sociales y económicos. Políticas que están puestas en marcha en otros países de Europa, pero que aquí se rechazan inexplicablemente. Da la impresión que los grandes 'lobbys' empresariales están metidos en los mismos despachos de los ministros.
 
Somos Parte
 
Tan condenables son dichas políticas que en un contexto internacional se critica a España por ser uno de los países que menos respeta la biodiversidad y los espacios naturales (la ya mencionada Ley de Costas es un claro ejemplo de ello). Supongo que vosotros/as estáis continuamente en contacto con vuestros compañeros/as de organización de otros países. ¿Qué os cuentan ellos acerca de la situación medioambiental de nuestro país?
 
Greenpeace España
 
Es muy triste, cuando hacemos análisis políticos a nivel de la Unión Europea, aparecer en todas las tablas como "los últimos de la fila", como los que siempre votan en contra de las medidas ambientales. En tres años, hemos pasado de estar en medio de la tabla a estar siempre en los últimos puestos. Nuestro trabajo conjunto en Europa hace que no haya duda sobre lo mal que lo está haciendo el actual gobierno español, y tenemos a nuestros colegas ingleses, holandeses, alemanes, contando a sus respectivos ministros que no somos el ejemplo a seguir. Desde Greenpeace esperamos poder cambiar este patrón en poco tiempo.
 
Somos Parte
 
En su propio y conocidísimo documental 'Home', el fotógrafo aéreo Yann Arthus-Bertrand habla de un ‘punto de no retorno’ en cuanto al calentamiento global. Llega a decir que la Tierra se encuentra al borde (yo creo que ya lo ha superado desde hace bastante tiempo) de que toda la Naturaleza destruida ya no se pueda volver a recuperar jamás. ¿En qué punto cree Greenpeace que nos encontramos?
 
Greenpeace España
 
En este tema Greenpeace sigue las directrices que marcan los científicos que trabajan para la ONU: el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC en sus siglas en inglés). Llevan ya tiempo avisando de que estamos a punto de alcanzar el punto de no retorno, que marcan en un aumento de la temperatura media del planeta de 2ºC. Si se superan estos dos grados, el cambio climático será irreversible y sus efectos desastrosos. Nos queda tiempo para ganar esa carrera, pero los avances que se están poniendo en marcha son muy lentos; todo parece indicar que los países están en manos de las grandes multinacionales del petróleo y el gas, y que no han entendido la necesidad de actuar.
 
Somos Parte
 
Y para conseguir revertir dicha situación, ¿cuáles son vuestros planes para un futuro próximo?
 
Greenpeace España
 
Como es imaginable, la lucha contra un cambio climático peligroso es nuestra principal campaña. Es prioritaria para toda la organización en todo el planeta. Tenemos líneas diferentes de actuación, por un lado la vía política: seguir tratando de convencer a los dirigentes mundiales de que actúen con urgencia firmando acuerdos vinculantes que reduzcan la emisión de los gases de efecto invernadero causantes del cambio climático; la vía de la movilización: solos no conseguiremos nada, por ello dedicamos una gran cantidad de recursos a campañas de sensibilización sobre la urgencia del problema; y, por otro lado, la vía de las soluciones: desde Greenpeace llevamos más de una década promoviendo las soluciones (las energías renovables).
 
Somos Parte
 
Por último deseaba ofreceros un espacio libre para que pudierais enviar el mensaje que queráis tanto a los/as socios/as de Greenpeace que hayan leído la entrevista como a los que quizá lleguen a serlo algún día. Todo vuestro.
 
Greenpeace España
 
Muchas gracias por este espacio. El mensaje principal que nos gustaría transmitir a quien esté leyendo estas líneas es que actúe, que actúe, ¡ya!, al nivel que le sea posible, en su barrio, en su ciudad, en su comunidad. Con Greenpeace, o con quien considere que recoge mejor sus inquietudes, por salvar este planeta de la catástrofe. No podemos quedarnos de brazos cruzados. A estas alturas esa actitud no tiene justificación.
 
A través de la movilización y del convencimiento de que podemos cambiar las actuales e injustas reglas del juego, lo conseguiremos. Una de mis frases preferidas pertenece a uno de los fundadores de Greenpeace, Bob Hunter, y dice: "Los grandes cambios parecen imposibles cuando empiezas e inevitables cuando acabas". Desde Greenpeace acometemos nuestras campañas con este espíritu. Todas ellas están financiadas por nuestras socias y socios y les estamos profundamente agradecidos de que se hayan unido a nosotros para ir juntos en esta lucha.
 
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No suele ser habitual que, cuando el entrevistado es importante, el mismo sea tan claro en sus respuestas. Normalmente impera la aburrida ambigüedad. Yo desde aquí quiero agradecer a Greenpeace España toda la información que nos ha facilitado en dichas respuestas. La espera ha valido la pena.

jueves, 26 de septiembre de 2013

No renuevo, destruyo (I): hidroeléctrica

No me canso de ver (o, mejor dicho, ya sí me canso) personas ecologistas que creen que la verdadera solución para que la vida del ser humano sea sostenible en este planeta sea crear, instalar, utilizar y mantener todo tipo de energías renovables. Suele ser la respuesta fácil que han llevado hasta nuestras bocas los principales partidos de izquierdas del país. Pero la verdad está clara, siempre y cuando estemos dispuesta a mirarla a los ojos: las energías renovables no son sostenibles, pues, por mucho que puedan llegar a serlo más que las energías que utilizan combustibles fósiles, las mismas también conllevan cierto desgaste para la Tierra. Como dijo mi compañera de Somos Parte, Natalia Funes, en su último artículo: "la energía más barata es la que no se consume". Y a mí me gustaría añadir a esa afirmación que también es la más respetuosa con el Medio Ambiente.
 
En esta serie de seis artículos que estoy preparando escribiré sobre las energías renovables de una manera destructiva, ya que sería imposible que, criticándolas, fuera de otra manera. Y sería imposible porque si tratara de dar ciertas soluciones ya no serían energías renovables, al menos las que nos han vendido, y desde esta humilde página me pondría a inventar nuevos procesos para obtener energía. Y no puedo.
 
Iremos una a una explicando cuáles son los perjuicios que ocasionan contra la Naturaleza. La primera de la que hablaremos será la hidroeléctrica, que no se queda ni muchísimo menos corta. Siento aburriros, pero prefiero decíroslos todos.
 
 
Sistema acuático
 
- El agua es el factor más importante y su principal característica es que constituye un ecosistema extremadamente frágil. La alteración que va a sufrir el caudal de agua crea el impacto más fuerte.
 
- La interrupción de la corriente de agua se traduce en una alteración directa sobre la población piscícola, disminuyendo además la capacidad de autodepuración del cauce en el tramo interrumpido.
 
- Pérdida de la calidad de las aguas a consecuencia de vertidos accidentales al río como consecuencia de las labores de construcción, movimientos de tierra o por la proliferación de algas en el embalse.
 
- Efectos barrera para la población piscícola por la construcción de la presa o azud.
 
Suelo
 
- Invasión del terreno al levantar las instalaciones necesarias para el funcionamiento de la minicentral, y al abrir los caminos de acceso.
 
- Erosión del suelo al desaparecer la cubierta vegetal en aquellas zonas donde ha habido movimiento de tierras para levantar el edificio principal, caminos de acceso, tuberías, canales, etc.
 
Vegetación
 
- Pérdida de la cobertura vegetal por los movimientos de tierra que se derivan de las obras de construcción e inundación de márgenes por la construcción de presas y azudes.
 
- Cambios en los tipos y/o la estructura de las comunidades ripícolas por la modificación del flujo del caudal, aguas abajo de la central.
 
Fauna
 
- La fauna piscícola es la más afectada por la minicentral, ya que la presa o azud representa cambios muy notables en las condiciones de su hábitat, además del efecto barrera de las presas y azudes sobre las migraciones de peces, que remontan los ríos para desovar.
 
- Pérdida del hábitat de algunas especies terrestres debido a la desaparición de parte de la cobertura vegetal durante la fase de construcción y por la inundación de zonas para la creación de la presa o azud.
 
- Dificultad en la movilidad de determinadas especies que no puedan cruzar la superficie de agua embalsada.
 
- Aumento de la mortandad de las aves de la zona a consecuencia del tendido eléctrico conectado a la minicentral.
 
- Desplazamiento de especies sensibles a los ruidos provocados por la actividad desarrollada en la construcción y en el funcionamiento de la central.
 
Atmósfera
 
- Polvo en suspensión provocado durante las tareas de construcción, movimiento de tierras, extracción de materiales, etc.
 
Medio social
 
- Aquí se engloban todas aquellas alteraciones que puedan sufrir tanto los usos existentes como los futuros, y que se relacionan directa o indirectamente con el curso del agua. Por ejemplo, invasión de vías pecuarias y pasos tradicionales de ganado.
 
Paisaje
 
- Desaparición de alguno de los elementos que caracterizan la zona.
 
- Aparición de nuevos elementos que visualmente pueden estar o no integrados en el paisaje.
 
La energía renovable que abordaré en el siguiente artículo será la eólica, una energía demasiado bien vista en un contexto social y por la que cada vez apuestan e invierten muchos más países a lo largo y ancho de todo el mundo.

domingo, 15 de septiembre de 2013

El oligopolio energético

Vivimos un tiempo de dependencia energética absoluta: no sabemos hacer nada sin ella. Si no lo creéis, probad a pasar un día sin nada que requiera una fuente de energía externa, es imposible. Además, dada la situación de crisis actual, muchas familias también sufren la denominada pobreza energética: cuando un hogar no se abastece con la suficiente energía para satisfacer sus necesidades básicas, siendo el principal motivo el económico.
 
Uno de los grandes problemas del sector eléctrico en España es que es un oligopolio: está controlado por unas pocas empresas, de forma que se hace prácticamente imposible la entrada de competidores en el mercado, siendo ellas mismas quienes controlan los precios de venta. En el documental #Oligopoly2 explican todas las trampas de este sector y, más importante, cómo podemos actuar para cambiar esta situación. Las empresas en cuestión se han unido en UNESA (Asociación Española de la Industria Eléctrica), que actúa como representante de las mismas. Son Endesa, Gas Natural Fenosa, Iberdrola, Eon-España y Edp.
 
 
España tiene la tercera electricidad más cara de toda la Unión Europa (UE), mientras que sus sueldos no se sitúan en ese nivel.  ¿Por qué? Como explican en #Oligopoly2, el déficit de tarifa es el culpable (entre otros motivos). Este déficit es un invento del ex ministro Rodrigo Rato y consiste en lo siguiente: en 2002 se acuerda con las eléctricas no subir el precio de la luz o hacerlo mínimamente (alrededor de un 2%), y a cambio el Estado actuaría como aval de estas empresas frente a los bancos. Ellas, obviamente, no iban a perder sus beneficios: la diferencia sería abonada por el Estado, pero a un ritmo más lento. El petróleo era muy barato en ese momento, por lo que parecía una buena idea, hasta que en 2008 los hidrocarburos alcanzan los 140$ por barril y llega la crisis económica mundial: los bancos ya no dan dinero a las eléctricas, así que el dinero que falta pasa a ser deuda pública (en torno a 4.000 millones de euros), y continúa creciendo cada año.
 
Es un modelo, a todas luces, perjudicial para el Medio Ambiente y para la economía del país, pero existen varios problemas para cambiar el panorama energético. En primer lugar, el sector disfruta de una gran influencia sobre los medios de comunicación y especialmente sobre el Gobierno y los partidos políticos mayoritarios. Actualmente, Gas Natural cuenta con Felipe González entre sus filas, y Endesa con José María Aznar y Elena Salgado. Dada la gran influencia de sus 'trabajadores/as' se hace difícil pensar en un cambio.
 
Otra de las dificultades es el modelo energético que existe en España y que, desde el Gobierno y las eléctricas, luchan por conservar: los combustibles fósiles, que suponen el 80% de la energía; y la nuclear, que supone un 6%. En los últimos meses hemos visto cómo se ponen trabas a las energías renovables, tasando el autoconsumo (cuando ya de por sí son caras la instalación y la autorización para su uso) y reduciendo las primas. Estas energías son más baratas y más limpias (aunque no totalmente, su impacto es considerablemente más reducido), pero las empresas de UNESA han construido más centrales térmicas de las que necesitamos, y quieren amortizarlas el mayor tiempo posible. Además, en el año 2002 se implementa una nueva planificación de gas, importando combustible de diversos países y, por lo tanto, contribuyendo a este modelo de insostenibilidad. En el documental hacen alusión a este sinsentido afirmando: teniendo el sol que tenemos, parece una tontería utilizar gas de Argelia para calentar el agua.
 
 
¿Cómo podemos hacer que la situación cambie? Existen pequeñas cooperativas y compañías independientes que proporcionan electricidad mediante energías renovables: en ‘Me cambio’ (www.mecambio.net) se ofrecen algunos ejemplos. Por supuesto también participa activamente en proyectos de autoconsumo: instala paneles en tu propia casa o un aerogenerador, aunque esto último no siempre es posible económicamente. Además, desde la Plataforma para un 'Nuevo Modelo Energético' (www.nuevomodeloenergetico.com) luchan para cambiar algo que nos afecta a todos/as, y son los/as responsables de #Oligopoly2. Pero sobre todo hay que tener en cuenta que la energía más barata es aquella que no se consume: ahorrar todo lo posible buscando siempre la máxima eficiencia.

El siguiente enlace corresponde al documental que he mencionado anteriormente: #Oligopoly2. El imperio eléctrico contra todxs. Dura 47 minutos y es absolutamente imprescindible.
 
 
Natalia Funes
 

lunes, 9 de septiembre de 2013

Esto no es un juego

Ya es por todos/as conocido que Tokio albergará los Juegos Olímpicos del próximo año 2020. Superó a Estambul y a Madrid como ciudades candidatas, siendo esta última (la nuestra) la primera en ser descartada. Los medios de comunicación no se cansan de hablar de tongo, de que Madrid debería de haberlos organizado y de que la mayoría de su población apoyaba esta candidatura. Y yo, sinceramente, no he venido aquí a hablaros de la supuesta injusticia que se ha cometido con nuestra capital, sino de la suerte que la misma ha tenido al no haber sido castigada con el premio al que optaba. Hoy vengo a hablaros de los Juegos Olímpicos y del Medio Ambiente.
 
 
Crearemos un contexto histórico. Según dicen los 'expertos', los Juegos Olímpicos celebrados en Londres durante el verano del ya pasado año 2012 fueron los más respetuosos de la historia para con el Medio Ambiente. Hasta tal punto de que se les podían poner la etiqueta de Juegos Olímpicos verdes. Bendita infamia. ¿Cómo se le puede atribuir dicho adjetivo a tal acontecimiento? ¿Por qué infamia? Os lo explicaré encantado.
 
En la ciudad de Londres se invirtieron un total de 11.600 millones de euros para la construcción y el mantenimiento de las instalaciones. Supongo que todos/as vosotros/as, como yo, también sospecharéis que esto no concuerda demasiado con un proyecto al que se le pueda llamar ecológico. La explotación del suelo, el tremendo gasto de energía y su respectiva contaminación ambiental dan buena fe de ello. Podemos sumarle la visita de millones de turistas desde todos los rincones del mundo, con todos los residuos que generarán durante su corta estancia en la ciudad organizadora.
 
Esto ocurre cada cuatro años en un lugar diferente del mundo desde 1896 en Atenas.
 
 
No seré el primero en comparar el desastre de la central nuclear de Fukushima (Japón) con el ya conocido de Chernobyl (Ucrania). Pues bien, dentro de siete años en Tokio, una ciudad gravemente contaminada por la radiación, se celebrarán unos Juegos Olímpicos. Quizá se les debieran facilitar máscaras a los/as deportistas y a los/as turistas que poblarán la ciudad japonesa durante semanas, al igual que ya utiliza la propia población residente allí. Un factor ambiental más a tener en cuenta.
 
El último factor que me gustaría mentar puede que no se encuentre directamente relacionado con el medioambiental, pero sí con el social. Unos Juegos Olímpicos no duran menos de un mes, sino bastantes años, sobre todo para la población de la ciudad que se endeuda para poder organizarlos. En Madrid todo sería dicha y alegría mientras los mismos transcurrieran, pero posteriormente miles de personas se acordarían de ellos debido a las diferentes subidas de impuestos y a los recortes de los principales derechos sociales, en favor de las principales constructoras y de los grandes comercios. Puede que alguien justificara esta desventaja indicando que generarían abundante empleo, pero claramente el mismo resultaría precario y muy probablemente de corta duración.
 
Quienes no apoyamos los Juegos Olímpicos no quiere decir que intentemos atentar contra el deporte, pero está claro que muchas otras cosas tienen prioridad. La primera: el respeto por el Medio Ambiente.
 

martes, 27 de agosto de 2013

Los verdaderos crímenes ecológicos

El Medio Ambiente no es una moda, sino la realidad en donde vivimos más de 7.000.000.000 de personas a lo largo de todo el mundo. Pero lo cierto es que parece que ha sido de un tiempo a esta parte cuando se ha descubierto la importancia del cambio climático, la sobreexplotación pesquera, el efecto invernadero, los residuos tóxicos, la contaminación atmosférica, el crecimiento insostenible, el deshielo de los polos, la multitud de especies en peligro de extinción por la pérdida de sus hábitats naturales, la destrucción de los bosques y el uso de energías finitas. Debe de quedar claro que: quien contamina, paga. Se debe de castigar al responsable de un delito medioambiental.
 
Sin embargo esta conciencia social no se traduce en la práctica, y seguimos contaminando cada vez más sin cambiar de actitud. De hecho los problemas medioambientales le preocupan al 2’1% de los/as españoles/as, y el término Medio Ambiente ni tan siquiera figura en nuestro diccionario (DRAE), donde, al menos, sí que podemos encontrar varias acepciones de ecología: "la ciencia que estudia las relaciones de los seres vivos entre sí y con su entorno". O bien: "la defensa y protección de la Naturaleza y del Medio Ambiente". En ambos casos se trata de definiciones muy poco precisas si tenemos en cuenta la variedad de actividades, tanto humanas como naturales, a las que afecta la preservación, la conservación y la mejora del Medio Ambiente. Una imprecisión que incluso se ha visto reflejada en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional español.
 
Si a la dificultad de definir qué es el Medio Ambiente le añadimos el calificativo de internacional y trascendemos más allá de nuestras fronteras, el resultado se podría extender ilimitadamente. Sobre todo cuando, en un último término, lo que nos planteamos es analizar si se regulan los delitos relacionados con este ámbito.
 
Como veremos a continuación, al planeta no le falta voluntad, sino fuerzas.
 
 
En 1947, la Asamblea General de la ONU creó la Comisión de Derecho Internacional para promover el desarrollo progresivo de estas normas y lograr su codificación, encomendándole que redactase dos proyectos:
 
- El primero: para establecer una jurisdicción penal internacional (se concluyó casi cincuenta años más tarde, en 1994), dando lugar al denominado Estatuto de Roma por el que se creó la Corte Penal Internacional (CPI).
 
- El segundo: un código de crímenes contra la paz y la seguridad de la humanidad. Se fue desarrollando al mismo tiempo que el primero, hasta que la Comisión lo finalizó en 1996.
 
Mientras que la CPI entró en vigor el día 1 de julio del pasado año 2002, ¿qué ocurrió con el segundo proyecto? Estos fueron presentados por crímenes ecológicos: daños graves al Medio Ambiente causados deliberadamente o por negligencia culpable. Dicha Comisión, en 1994 y 1996 respectivamente, y, una vez refundidos, ampliados y completados por un Comité compuesto por representantes gubernamentales, constituyeron la base de trabajo de la Conferencia Diplomática de Roma.
 
Al refundirse en un solo texto se perdió la ocasión de regular los crímenes ecológicos, que sí fue aprobado por la Comisión de Derecho Internacional en primera lectura, pero que se suprimió en la segunda, y, definitivamente, en el texto final junto a otros delitos internacionales como: el tráfico de estupefacientes, la dominación colonial, la intervención extranjera o el entrenamiento de mercenarios. De modo que, hoy en día, la Corte no está facultada para juzgar ninguno de estos delitos ni, por tanto, los relacionados con el Medio Ambiente.
 
 
Parecía que por fin el Derecho Internacional era consciente de la necesidad de proteger el Medio Ambiente, y que se iba a crear una norma imperativa que considerase al crimen ecológico internacional como delito. Incluso la propia Comisión llegó a calificarlo de innovador y revolucionario en un informe que redactó para la Asamblea General de las Naciones Unidas. Pero finalmente tampoco logró prosperar.
 
En este caso coincidieron diversos factores: la imprecisión con la que se redactaron los conceptos de "violación grave, "importancia esencial" o "contaminación masiva", dando lugar a numerosas dudas sobre su interpretación, alcance y contenido. Al fin y al cabo, ¿qué se considera “grave” o “esencial”? ¿A qué llamamos “masivo”? ¿Por qué se prohibía tan solo la contaminación de la atmósfera y de los mares, pero no la de la Biosfera en general?
 
Cabe destacar la importancia de aquellos principios fundamentales que, en este ámbito, son una necesidad para la comunidad internacional y que se podrían concretar en los siguientes:
 
- Derecho soberano de los Estados para aprovechar sus recursos naturales según sus propias políticas ambientales y de desarrollo.
 
- Prevención y responsabilidad de velar por que las actividades realizadas dentro de su jurisdicción (o bajo su control) no causen daños al Medio Ambiente en otros Estados.
 
- Toda persona debe tener acceso adecuado a la información que dispongan las autoridades públicas sobre el Medio Ambiente.
 
- Responsabilidad e indemnización a las víctimas de la contaminación y de otros daños causados al Medio Ambiente. Aunque, lamentablemente, todos/as sabemos que estos daños no se subsanan con dinero.
 
- Cuando exista peligro de daño grave o irreversible, la falta de certeza científica absoluta no debe utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces en función de los costes para impedir la degradación del Medio Ambiente.
 
- Evaluación del impacto ambiental de cualquier actividad propuesta que, probablemente, haya de producir un impacto negativo considerable en el Medio Ambiente.
 
A su vez, estos principios se relacionan con otros que también deberíamos aplicar como: la buena vecindad, la cooperación internacional, el desarrollo de una vez sostenible, o los de cautela y “quien contamina, paga”, que guían en la Unión Europea el sexto programa de acción en materia de Medio Ambiente.
 
En todo caso, como se establece en la Declaración de Río: los Estados deberán cooperar de manera más decidida en la elaboración de nuevas leyes internacionales sobre responsabilidad e indemnización por los efectos adversos de los daños ambientales causados por las actividades realizadas dentro de su jurisdicción. Aunque podríamos decir sin temor a equivocarnos que los Estados están ignorando dicha instrucción.
 
 
Esta conducta delictiva que atenta contra el Medio Ambiente aún no tiene la consideración de crimen ecológico internacional, pero al menos se ha ido evolucionando en ciertos ámbitos locales y regionales, con el apoyo de una incipiente jurisprudencia y del trabajo de la doctrina y de numerosas organizaciones como la Coalición por la CPI (que reúne a más de 800 ONG de todo el mundo).
 
Sus críticas vinieron a recoger la decepción que se sintió cuando los crímenes relacionados con el Medio Ambiente, previstos en los primeros borradores de la Comisión de Derecho Internacional, desaparecieron del texto definitivo.

A pesar de todo, no nos queda más remedio que tener un moderado optimismo de cara al futuro, porque, como suele decirse, la Tierra puede sobrevivir sin la presencia del hombre, pero no al revés.
 

jueves, 22 de agosto de 2013

Las Guerras del Agua

Siempre se habla de la posibilidad en el futuro de las llamadas Guerras del Agua. ¿Pero por qué? Este es un recurso cada día más escaso, no porque disminuya su cantidad en la Tierra, sino porque la población humana no deja de crecer a una velocidad vertiginosa y, por lo tanto, las necesidades de agua también. Pero, además de la cantidad, también existe el problema del lugar: el agua no está siempre donde nosotros/as queremos, y, en lugar de ir hacia ella, hacemos que venga a nosotros/as, por ejemplo con cultivos de regadío en zonas áridas.
 
 
¿Cómo solucionarlo? El hombre ha aprendido a hacer embalses y a desviar cauces. Todos/as conocemos sus desventajas, pero nunca parecemos tener suficiente agua, así que se siguen construyendo más presas, se planean trasvases y similares. En el caso de las aguas que atraviesan fronteras políticas la cooperación se torna imprescindible. En este momento es cuando interviene la diplomacia del agua (según la Organización de Naciones Unidas, existen más de 3.600 tratados en los que se acuerda la explotación de dichas aguas, pero no siempre la colaboración se produce fácilmente).
 
En Turquía se ha llevado a cabo el Proyecto del Sureste de Anatolia (GAP, como es conocido en sus siglas turcas), que consiste en la construcción de 22 embalses y 19 hidroeléctricas, entre otras actuaciones, en los ríos Tigris y Éufrates, que continúan su curso por Siria e Irak.  El GAP ha provocado que el caudal se haya reducido de 40.000 a 11.000 millones de metros cúbicos a su paso por estos dos países, y es previsible una disminución mayor en el futuro, dado que todavía no se han construido todas las presas previstas. Otro ejemplo de falta de cooperación es la Guerra del Agua: conflicto entre Israel y Jordania por el caudal del Jordán durante los años 60, y que terminó con la firma de un tratado entre los dos y la promesa por parte de Israel de mantener un caudal constante para sus vecinos.
 
 
La gestión de las aguas son planes llenos de dificultades, y en estos casos se multiplican. La cooperación y la buena voluntad son básicas, pues se trata de un recurso imprescindible para la supervivencia humana. Existen numerosos casos de colaboración más pacífica, como en el caso del Rin, que atraviesa seis países. Todos ellos han estado de acuerdo en explotarlo, hasta tal punto que solo conserva el 7% del bosque de ribera original.
 
El aumento de los requerimientos de agua y su contaminación hacen que las Guerras del Agua cada día sean más cercanas, a pesar de los tratados de colaboración. Por ello lo prioritario debe ser utilizarla de la forma más eficiente posible.

Natalia Funes
 

lunes, 19 de agosto de 2013

Sonidos de la Naturaleza

La relajación para quienes no pueden disfrutarla cuando abren las ventanas de sus casas.
 
 
 

domingo, 11 de agosto de 2013

Playa o montaña

Una pregunta común antes de marcharnos de vacaciones suele ser qué preferimos: playa o montaña. Debido a mi experiencia realizando dicha pregunta he podido comprobar que un alto porcentaje de los/as receptores/as suelen elegir la playa. De hecho yo, al escribir estas líneas, puedo verla desde mi terraza en Calpe (Alicante). Pero, ¿qué tipo de impulso nos llevará a elegirla por delante de la montaña?
 
 
La playa, queridos/as amigos/as, en esta época del año es cuando más deteriorada se presenta. Sobre todo en las costas del mar Mediterráneo las playas están masificadas, con el impacto ambiental que todo ello implica (tanto acústico como por los diferentes residuos que generamos). Ayer mismo, paseando por la orilla pude contar más de veinte bolsas de plástico en tan solo quinientos metros. Y eso solo en la orilla. Y eso en un solo día.
 
Ganas no me faltaban en ese momento de mandar a todos/as los/as responsables a su piso de la ciudad para que continuaran contaminando, de castigarles con un verano sin vacaciones. Pero eso fue ayer; hoy no lo haría, hoy no les dejaría sin vacaciones, hoy he comprendido que arrasar con todo lo bello que conocemos, y que se encontraba aquí antes de nuestra propia existencia, es la verdadera naturaleza del ser humano, y ya me he resignado a la misma. Mientras existamos el aire estará cada vez más contaminado, y lo mismo le ocurrirá al agua. La superficie de los bosques y de las selvas naturales disminuirá hasta extinguirse. Las diferentes especies que pueblan este planeta perecerán bajo la gran mano de nuestra civilización.
 
Por el bien de la Tierra, murámonos todos/as cuanto antes.